ATENAS.- El primer ministro Lucas Papademos trataba de alcanzar un acuerdo para salvar a Grecia de la quiebra, bajo la doble presión de la Unión Europea (UE), que advirtió que la negociación ya está "fuera de plazos", y de los sindicatos, que convocaron a un paro general para hoy. Papademos volvió a reunirse ayer, por segundo día consecutivo, con la troika de acreedores institucionales del país: la UE, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI. También debía reunirse con los jefes de los partidos de la coalición de gobierno de unión nacional -socialistas, conservadores y ultraderecha- pero ese encuentro será aplazado "muy probablemente" hasta hoy, según fuentes del ejecutivo.

Los dirigentes políticos griegos enfrentan una fuerte presión de la troika y de Alemania y Francia, las dos principales potencias de la Eurozona, para apurar la aplicación de un nuevo paquete de ajustes, al que subordinan la liberación de nuevos fondos. Desde hace meses, el Gobierno griego batalla con sus acreedores privados para obtener una quita de 100.000 millones de los 350.000 millones de euros de deuda pública y con sus acreedores públicos para la materialización de un segundo plan de rescate de 130.000 millones. Estas dos negociaciones interconectadas tienen por objetivo evitar una rápida quiebra de Grecia y rebajar el nivel de su endeudamiento para que sea algo más sostenible (de casi 160% del PBI en la actualidad a 120% en 2020). Sin acuerdos, Grecia podría suspender pagos el 20 de marzo, fecha en la que vencen obligaciones por valor de 14.500 millones de euros.

En esta lucha contrarreloj, la Comisión Europea (ejecutivo de la UE) advirtió que las negociaciones están ya fuera de plazos. "La verdad es que ya estamos fuera de plazos", dijo el portavoz comunitario Amadeu Altafaj. "Se tienen que tomar decisiones y la pelota está del lado de los griegos", añadió. Al mismo tiempo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, instaron a los griegos a "respetar escrupulosamente" sus compromisos. "Los griegos asumieron compromisos que deben respetar escrupulosamente, no hay otra opción", dijo Merkel en conferencia de prensa conjunta con Sarkozy en París. La canciller expresó el deseo de que Grecia "permanezca en el euro", pero advirtió que Atenas no recibirá nuevas ayudas si no llega a un acuerdo con la UE y el FMI. Para desbloquear el segundo rescate y aprobar la condonación de 100.000 millones de euros de deuda en manos privadas, el trío UE-BCE-FMI exige un compromiso explícito con el programa de ajustes por parte de los jefes de los partidos socialista, Giorgos Papandreou, conservador, Antonis Samaras, y de extrema derecha, Giorgos Karatzaferis. (NA)